Los arrozales de Bali son mucho más que campos de cultivo. Entre las plantas de arroz, los canales de riego y las pequeñas láminas de agua que cubren el terreno, se desarrolla una comunidad de animales que participa en el funcionamiento de este paisaje tropical.
Ranas que capturan insectos, libélulas que cazan pequeños invertebrados, aves que recorren los campos en busca de alimento, peces que habitan en aguas conectadas y reptiles que se refugian entre la vegetación forman parte de esta red ecológica. Incluso los organismos más pequeños, como las larvas acuáticas, los caracoles y las arañas, cumplen funciones esenciales.
La presencia de estos animales depende de factores como la cantidad de agua, la época del cultivo, la vegetación de los márgenes, el uso de pesticidas y la conexión con otros hábitats. Por eso, no todos los arrozales albergan las mismas especies ni mantienen la misma diversidad durante todo el año.

¿Por Qué Los Arrozales De Bali Atraen A Tantos Animales?
El cultivo del arroz (Oryza sativa) transforma el terreno en un mosaico de hábitats acuáticos y terrestres. Cuando los campos se inundan, aparecen espacios donde pueden desarrollarse larvas de insectos, pequeños crustáceos, moluscos y otros invertebrados. Estos organismos atraen a depredadores como las ranas, las libélulas, los peces y las aves.
A medida que el arroz crece, sus hojas y tallos proporcionan refugio, zonas de alimentación y superficies donde algunos animales pueden descansar o reproducirse. Los bordes de las parcelas, los caminos elevados y los canales de riego añaden ambientes diferentes al interior del cultivo.
Esta combinación permite que un mismo arrozal funcione como un ecosistema cambiante. Durante la inundación predominan las oportunidades para la fauna acuática; cuando el nivel del agua disminuye, los animales deben desplazarse, buscar refugios o adaptarse a las nuevas condiciones.
La investigación sobre los arrozales de Indonesia y otros países asiáticos muestra que estos sistemas agrícolas pueden albergar una diversidad considerable de invertebrados y vertebrados. Sin embargo, su valor ecológico depende de cómo se gestionen y de la diversidad de ambientes que los rodean.
1. Ranas Y Sapos: Controladores Naturales De Insectos
Los anfibios son algunos de los animales más característicos de los ambientes húmedos. En los arrozales tropicales de Bali, las ranas pueden encontrar agua para reproducirse, vegetación donde esconderse y abundantes presas.
Los adultos suelen alimentarse de insectos y otros pequeños invertebrados. Dependiendo de la especie y de su tamaño, pueden capturar mosquitos, escarabajos, saltamontes y otros organismos presentes en el cultivo.
¿Qué Función Cumplen Las Ranas?
- Control De Invertebrados: consumen distintos insectos y contribuyen a regular sus poblaciones.
- Transferencia De Energía: convierten la energía almacenada en sus presas en biomasa que después puede ser aprovechada por serpientes, aves y otros depredadores.
- Indicadores Ambientales: su dependencia de la humedad y de unas condiciones adecuadas para reproducirse hace que algunas especies respondan a los cambios en la calidad del hábitat.
Los renacuajos también participan en el ecosistema. Según la especie, pueden consumir algas, materia orgánica y microorganismos, aunque su dieta varía considerablemente durante el desarrollo.
No obstante, no todas las ranas son igualmente beneficiosas para el cultivo ni comen las mismas presas. Su efecto depende de la especie, de su abundancia y de las presas disponibles. Además, la presencia de anfibios no garantiza por sí sola que el arrozal esté libre de plagas.

2. Libélulas Y Caballitos Del Diablo: Depredadores Del Agua Y Del Aire
Las libélulas son uno de los grupos de insectos más interesantes de los arrozales. Su presencia está relacionada con la disponibilidad de agua y con la existencia de lugares adecuados para que sus larvas se desarrollen.
Su ciclo vital tiene dos etapas ecológicas muy distintas: una fase juvenil acuática y una fase adulta generalmente aérea.
Las Ninfas: Cazadoras Bajo El Agua
Las ninfas de libélula viven en el agua y son depredadoras. Capturan pequeños animales acuáticos, como larvas de mosquito, otros insectos y diversos invertebrados. Su dieta concreta depende de su tamaño y de la especie.
Esta actividad las convierte en un componente importante de las redes alimentarias del arrozal. Al mismo tiempo, las ninfas sirven de alimento a peces, anfibios y otros depredadores acuáticos.
Los Adultos: Cazadores En Vuelo
Cuando completan su metamorfosis, las libélulas abandonan el medio acuático y se convierten en cazadoras aéreas. Capturan mosquitos, moscas y otros insectos que vuelan cerca de la vegetación.
Su eficacia como depredadoras ayuda a regular determinadas poblaciones de insectos, aunque no debe interpretarse como un control absoluto de todas las plagas agrícolas.
En el entorno de Ubud, un estudio realizado en Petulu entre mayo y octubre de 2020 investigó la diversidad de libélulas en diferentes ambientes, incluidos arrozales, zonas habitadas y plantaciones. Esto confirma que los arrozales forman parte de los hábitats utilizados por estos insectos en la región.

3. Aves: Grandes Consumidoras De Invertebrados Y Pequeños Vertebrados
Las aves son algunos de los animales más visibles en los arrozales de Bali. Las zonas inundadas, los márgenes del cultivo y los espacios abiertos facilitan la búsqueda de alimento para distintas especies.
Entre las aves observadas en arrozales balineses se encuentran varias garcetas y garzas. Un estudio realizado en los campos de arroz de Subak Sempidi, en Bali, registró diversas especies de este grupo, entre ellas la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), la garceta común (Egretta garzetta) y la garcilla estriada de Java (Ardeola speciosa).
¿De Qué Se Alimentan Las Aves?
La dieta depende de cada especie y de las condiciones del campo. Algunas aves consumen principalmente insectos; otras capturan pequeños peces, ranas, crustáceos o invertebrados acuáticos.
Las garzas y garcetas suelen aprovechar las zonas poco profundas para localizar y capturar presas. Durante las labores agrícolas, como la preparación del terreno, también pueden seguir a las personas que trabajan en el campo, ya que estas actividades dejan al descubierto animales que antes permanecían ocultos.
Su Papel En El Ecosistema
Las aves desempeñan varias funciones:
- Regulación De Presas: consumen insectos, pequeños vertebrados y otros animales, según la especie.
- Conexión Entre Hábitats: se desplazan entre arrozales, canales, humedales y otros ambientes, trasladando energía de un lugar a otro.
- Indicadores Ecológicos: los cambios en su abundancia y composición pueden aportar información sobre la disponibilidad de alimento y la transformación del paisaje.
No todas las aves que aparecen en un arrozal son residentes permanentes. Algunas lo utilizan para alimentarse y después se desplazan a otros lugares.

4. Peces Y Otros Animales Acuáticos: Vida Bajo La Superficie
El agua de los arrozales puede albergar pequeños peces y numerosos invertebrados acuáticos. Sin embargo, la presencia de peces depende de las condiciones de cada parcela: algunos campos están conectados a canales o cursos de agua, mientras que otros pueden quedarse aislados o secarse durante determinadas fases del cultivo.
Cuando existen condiciones adecuadas, los peces pueden alimentarse de larvas de insectos, pequeños crustáceos y otros organismos. Algunas especies también consumen materia vegetal o detritos, según su ecología.
Su función no es idéntica en todos los casos. Los peces depredadores pueden contribuir a reducir ciertas poblaciones de invertebrados, mientras que otras especies forman parte de la alimentación de aves y serpientes.
¿Qué Ocurre Cuando Baja El Nivel Del Agua?
La reducción del agua modifica el espacio disponible y la concentración de organismos. Los peces pueden quedar confinados en canales o charcas, desplazarse hacia otras zonas conectadas o desaparecer de una parcela si las condiciones se vuelven inadecuadas.
Los pequeños invertebrados acuáticos también reaccionan a estos cambios. Algunos completan su desarrollo antes de que el campo se seque; otros sobreviven en refugios húmedos o recolonizan el arrozal cuando vuelve a inundarse.
Por tanto, el calendario de riego y drenaje influye directamente en la fauna que puede vivir en cada campo.
5. Arañas: Depredadoras Que Ayudan A Regular Las Plagas
Aunque muchas veces pasan desapercibidas, las arañas son importantes depredadoras de los arrozales. Algunas viven entre los tallos y las hojas del arroz; otras ocupan los márgenes, la vegetación espontánea o la superficie del agua.
Según el grupo al que pertenezcan, pueden capturar insectos mediante telarañas o cazarlos activamente.
¿Por Qué Son Importantes?
Las arañas consumen distintos artrópodos, entre ellos algunos insectos que pueden dañar los cultivos. Su presencia contribuye a la regulación natural de las comunidades de invertebrados.
También sirven de alimento a aves, anfibios y otros animales. De este modo, conectan los niveles inferiores de la red alimentaria con depredadores de mayor tamaño.
La vegetación de los bordes puede ofrecerles refugios y lugares de caza. Por el contrario, la eliminación intensiva de esa vegetación y el uso indiscriminado de insecticidas pueden perjudicar a las poblaciones de arañas y reducir su función como depredadoras.

6. Escarabajos, Saltamontes Y Otros Insectos: El Motor De La Red Alimentaria
Los insectos constituyen un grupo muy diverso en los arrozales. No todos cumplen la misma función: algunos se alimentan de la planta, otros depredan a otros insectos y muchos participan en la descomposición de la materia orgánica.
Insectos Herbívoros
Algunos escarabajos, saltamontes, chinches y otros insectos consumen tejidos vegetales o savia. Cuando sus poblaciones aumentan demasiado, determinadas especies pueden convertirse en plagas y afectar al crecimiento o al rendimiento del arroz.
Sin embargo, su presencia forma parte del funcionamiento normal del ecosistema. Que un insecto se alimente de una planta no significa necesariamente que vaya a causar daños importantes.
Insectos Depredadores Y Parasitoides
Otros insectos ayudan a regular las poblaciones de especies herbívoras. Entre ellos hay escarabajos depredadores, chinches cazadoras y determinados himenópteros parasitoides.
Los parasitoides depositan sus huevos sobre otros artrópodos o dentro de ellos. Sus larvas se desarrollan utilizando al hospedador como recurso, lo que puede reducir la supervivencia de ciertos insectos plaga.
Estos organismos son especialmente relevantes en el control biológico: permiten que parte de la regulación de las poblaciones se produzca de forma natural, aunque su eficacia depende de las especies presentes y de las prácticas agrícolas.
Insectos Acuáticos Y Descomponedores
En el agua pueden vivir larvas de mosquitos, escarabajos acuáticos, pequeños crustáceos y otros invertebrados. Algunos son depredadores; otros consumen algas, microorganismos o restos orgánicos.
Los organismos detritívoros contribuyen a fragmentar la materia orgánica, facilitando que sus componentes vuelvan a incorporarse a los ciclos de nutrientes. No obstante, la descomposición también depende de bacterias, hongos y otros microorganismos.
La fauna de los arrozales no se divide, por tanto, entre animales útiles y perjudiciales de manera absoluta: cada especie ocupa una posición concreta en una red ecológica más compleja.

7. Serpientes Y Lagartos: Depredadores Entre El Agua Y La Vegetación
Los reptiles también forman parte de los paisajes agrícolas de Bali. En la región de Gianyar, donde se encuentra Ubud, se han estudiado comunidades de reptiles en paisajes transformados por la actividad humana, incluidos arrozales, cultivos y zonas habitadas.
Su presencia depende de factores como la disponibilidad de refugios, la cobertura vegetal, la cercanía al agua y el grado de perturbación humana.
Lagartos Y Salamanquesas
Muchos lagartos y salamanquesas consumen insectos y otros pequeños invertebrados. Algunas especies viven principalmente en los árboles o en construcciones, mientras que otras aprovechan los márgenes de los campos y la vegetación baja.
Pueden contribuir a regular las poblaciones de determinados insectos y, al mismo tiempo, servir de alimento a aves y serpientes.
Serpientes
Las serpientes presentan dietas muy variadas. Según la especie, pueden alimentarse de ranas, lagartos, peces, roedores u otros animales pequeños. Algunas están adaptadas a ambientes húmedos y pueden utilizar los arrozales y sus canales; otras aparecen principalmente en los bordes del cultivo o en zonas de vegetación más densa.
Su función ecológica incluye la regulación de ciertas poblaciones de presas. Algunas especies pueden consumir roedores que utilizan los campos como fuente de alimento, aunque no todas las serpientes tienen esa dieta.
Es importante no generalizar: la presencia de una serpiente no indica necesariamente que sea peligrosa, pero tampoco es prudente acercarse, manipularla o intentar identificarla sin conocimientos especializados. En Bali existen especies diferentes, y la identificación visual a distancia puede ser difícil.

8. Roedores Y Otros Pequeños Mamíferos
Los roedores también pueden vivir en los arrozales y sus alrededores. Encuentran alimento entre las plantas, en los márgenes y en los lugares donde se almacenan productos agrícolas.
Algunas especies consumen granos y partes de las plantas, por lo que pueden provocar pérdidas cuando sus poblaciones alcanzan densidades elevadas. Otras participan en la red alimentaria al servir de presa para serpientes, aves rapaces y otros depredadores.
Su efecto sobre el cultivo depende de la especie, la densidad de población y el momento del ciclo agrícola. Por este motivo, su presencia puede representar tanto una presión sobre la producción como una fuente de alimento para otros animales.
Los márgenes con vegetación y los refugios cercanos también influyen en sus desplazamientos. La gestión del cultivo y del paisaje circundante puede modificar la disponibilidad de alimento y refugio para estos mamíferos.
9. Caracoles, Gusanos Y Organismos Que Reciclan La Materia Orgánica
Bajo el agua y en el suelo húmedo de los arrozales vive una comunidad menos visible, pero fundamental para el funcionamiento del ecosistema.
Entre sus integrantes hay caracoles acuáticos, gusanos, pequeños crustáceos, larvas de insectos y otros invertebrados. Sus funciones dependen de la especie y del tipo de alimento que aprovechan.
Algunos caracoles consumen algas y materia vegetal; otros pueden alimentarse de plantas vivas y causar daños al cultivo. Ciertos gusanos y organismos del sedimento procesan restos orgánicos, mientras que otros participan en las cadenas alimentarias como presas o depredadores.
Estos animales contribuyen a mantener el flujo de materia y energía en el sistema. Al alimentarse de restos, microorganismos o presas, transforman los recursos disponibles y permiten que la energía pase de unos organismos a otros.
No obstante, el reciclaje de nutrientes no depende únicamente de los animales. Las bacterias y los hongos desempeñan un papel esencial en la descomposición y en las transformaciones químicas del suelo y del agua.

¿Cómo Se Relacionan Todos Estos Animales?
Los arrozales funcionan mediante redes alimentarias, no mediante grupos aislados. Una parte de la energía procede de la fotosíntesis del arroz, las algas y otras plantas. Esa energía pasa a los herbívoros y a los organismos que consumen materia vegetal; después, llega a los depredadores que se alimentan de ellos.
Un ejemplo simplificado sería:
- Las plantas y las algas producen materia orgánica.
- Los insectos herbívoros, los caracoles y otros consumidores aprovechan parte de esa materia.
- Las arañas, las libélulas y algunos escarabajos depredadores capturan pequeños animales.
- Las ranas y los peces pueden consumir insectos y otros invertebrados.
- Las aves y algunas serpientes se alimentan de ranas, peces, insectos o pequeños mamíferos, según la especie.
Este esquema no es una cadena fija: un mismo animal puede tener varias presas y varios depredadores. Además, los organismos descomponedores transforman los restos de seres vivos y contribuyen a devolver nutrientes al sistema.
La diversidad de estas relaciones ayuda a explicar por qué la desaparición de un grupo puede afectar a otros. Si disminuyen los depredadores de ciertos insectos, por ejemplo, algunas de sus presas pueden aumentar. Si se pierde la vegetación de los márgenes, pueden reducirse los refugios y los recursos disponibles para arañas, anfibios y reptiles.
¿Qué Amenaza A La Fauna De Los Arrozales?
La biodiversidad de estos paisajes depende de que el cultivo mantenga suficientes recursos y refugios. Algunas prácticas agrícolas pueden reducirla, aunque el efecto concreto varía según el contexto.
Entre los factores más relevantes se encuentran:
- Uso Intensivo De Pesticidas: puede afectar tanto a las especies consideradas plagas como a sus depredadores y a otros organismos no objetivo.
- Cambios En El Régimen Del Agua: el drenaje, la inundación y la pérdida de conexiones entre parcelas pueden alterar las oportunidades de reproducción y supervivencia de la fauna acuática.
- Eliminación De La Vegetación De Los Márgenes: reduce refugios, zonas de alimentación y lugares de desplazamiento para numerosos animales.
- Transformación Del Paisaje: la urbanización y la fragmentación de los hábitats pueden dificultar el movimiento de las especies entre arrozales, canales y áreas naturales.
- Perturbación Directa: las labores agrícolas pueden afectar a animales que se encuentran en el suelo, el agua o la vegetación durante momentos vulnerables de su ciclo vital.
La agricultura no tiene por qué ser incompatible con la biodiversidad. La gestión integrada de plagas, la conservación de márgenes vegetados y el mantenimiento de refugios adecuados pueden ayudar a conservar los organismos beneficiosos sin renunciar a la producción de arroz.
Para Recordar
- Los arrozales de Bali son agroecosistemas que pueden proporcionar hábitat a numerosos animales.
- Las ranas, las libélulas, las arañas y algunos insectos depredadores contribuyen a regular distintas poblaciones de invertebrados.
- Las aves, los peces, las serpientes y otros reptiles participan en redes alimentarias que conectan los ambientes acuáticos y terrestres.
- Los caracoles, gusanos, larvas y microorganismos intervienen en el procesamiento de la materia orgánica y en los ciclos de nutrientes.
- La fauna cambia con el nivel del agua, la etapa del cultivo y las prácticas agrícolas.
- La diversidad de especies no es igual en todos los campos: depende de la calidad del hábitat, la conectividad del paisaje y la gestión del arrozal.
Conclusión
Los animales que viven en los arrozales de Bali forman una comunidad ecológica diversa, en la que cada grupo cumple funciones diferentes. Las ranas y las libélulas capturan invertebrados, las arañas y otros insectos depredadores contribuyen al control biológico, las aves aprovechan las presas disponibles y los reptiles participan en la regulación de distintos animales. A su vez, los organismos acuáticos y los descomponedores sostienen los procesos que mantienen el suelo y el agua en funcionamiento.
Este equilibrio no es estático. Cambia con las lluvias, las inundaciones, el crecimiento del arroz y las actividades humanas. Por eso, conservar la biodiversidad de los arrozales no consiste únicamente en proteger animales individuales, sino también en mantener las condiciones ecológicas que les permiten alimentarse, reproducirse y desplazarse.
Las terrazas de Bali son, en definitiva, un ejemplo de cómo un paisaje agrícola puede albergar vida silvestre y formar parte de una red ecológica más amplia, siempre que su gestión tenga en cuenta tanto la producción de alimentos como el funcionamiento del ecosistema.